jueves, 9 de diciembre de 2010

Predators

‘Predator’ estaba buena. Un alien rasta que se hacía invisible se dedicaba a descuartizar, en la jungla, a un comando de mercenarios liderado por Arnold. Pero nunca tuvieron suerte con las secuelas, a diferencia de otra conocida saga con aliens dentro, Aliens. Bueno, eso. Posiblemente tuviera que ver con que para hacer ‘Aliens’ (Alien 2, como le decimos habitualmente) llamaron a James Cameron, carajo, mientras que para hacer a Predator 2, llamaron, no sé, a Cacho de la Cruz o alguien de relevancia similar en el mapa del cine mundial.

“Ok” – piensan los ejecutivos de Hollywood – “ya que somos incapaces de hacer una buena secuela con este material, hagamos una remake”. La remake es lo más seguro después de las secuelas: gente que nunca vio cierta película puede verla sin pasar por intelectualoide o terraja retro. Llega ‘Predators’, remake de ‘Predator’.

Pero como ‘Predator’ es demasiado reciente y las generaciones más nuevas tienen fresca en la cabeza el recuerdo de esos horrores que son ‘Alien Vs Predator’ 1 y 2, tiene más sentido apuntar a un público que haya visto la original, y hacer tracción con la nostalgia. Así inventan un nuevo concepto, una remake secuela. Una recuela. O una semake. Es una remake, pero más adelante en el tiempo, y donde le sacan todas las cosas aburridas, por ejemplo, el suspenso, personajes que medianamente puedan llegar a importarte, y todo lo que no sean tiros y explosiones, y le ponen cosas que hacen a la película mucho mejor, como por ejemplo, un ninja. Es sabido que un ninja levanta varios puntos cualquier película.

Un ninja. Ese es uno de los personajes, y con esa definición ya saben todo lo que pueden esperar de él. Usa espadas. No habla. Es japonés. Hay figuras de cartón recortado con más tridimensionalidad que la de ese personaje, y en realidad que la de todos los demás. Porque todos pueden definirse de forma igualmente chata. Son el negro, el mejicano, la hawt latina sniper, el ruso, el preso y un flaco que trabajaba en Spiderman 3. Y la nariz de Adrian Brody. Ellos son secuestrados, dejados en el medio de un planeta jungla, y forman un grupo para sobrevivir a un grupo de aliens, los predators, que quieren matarlos.

Aquí hay una diferencia con ‘Predator’. En esa había dos negros. En esta hay solo uno. Posiblemente porque si ponían dos personajes que fueran ‘el negro’, la gente se confundiría mucho y no entendería la chotísima trama. Es como poner a Pacino y a De Niro en la misma película.

La trama cuenta como los mercenarios caminan en dos tipos de escenarios, jungla y fierros viejos, mientras hacen explotar cosas y disparan mucho por el camino, matando bichos y plantas. Entre caminata y caminata, alguno muere despanzurrado por un predator, alguno de los tres predators que hay. Si, tres, a pesar de que la película se llama ‘Predators’ y uno podría pensar que hay bastantes más.

Los diálogos entre los personajes, que ocurren mientras no están disparándole a las plantas, involucran una capacidad de deducción por parte de los personajes excepcional. Con solo ver unas jaulas tiradas en el piso, planetas peligrosamente cerca en el cielo, el hecho que fueron secuestrados y llevados ahí y ver algún bicho raro deducen que están en una reserva de caza para alienígenas cazadores, y están siendo cazados. Algo que cualquiera que hubiese visto ‘Predator’ deduciría instantáneamente, pero que cualquier otra persona no. ¿Por qué no podían deducir que eran parte de un reality hecho por alienígenas fanáticos de realities? ¿O que son personajes de una secuela berreta que busca que ellos deduzcan rápido hechos para dejar tiempo para un duelo de espadas o una decapitación? En ese contexto, ambas explicaciones también tienen sentido. Yo habría elegido la de la película. Me habría hecho la estadía en el planeta más fácil. Hasta que me volara la cabeza un alien rasta.

Predators apalanca el hecho de que la audiencia está completamente familiarizada con los predators, al extremo. En ningún momento busca generar suspenso o tensión con el misterio natural que implica cruzarse con lo desconocido. Es solo una molestia que hay que sacarse de encima, para dar paso a los golpes, tiros, bombas y empalamientos, que es lo más fácil de vender. La clave de porqué ‘Predator’ funcionaba tan bien justamente era el suspenso, al no tenerlo, ‘Predators’ no cuaja ni como remake ni como secuela.

En algún momento se dijo que le pusieron ‘Predators’ porque querían que fuera lo que ‘Aliens’ fue para la saga Alien. Si. Suerte en pila. Nos vemos en la próxima remake, de ‘Predator’, dentro de 20 años. Con Arnold, con 80 años. Espero.

Pueden esperar: Diversion barata, predators, tiros, bombas, un gordo sin talento igualito a Laurence Fishburne, la nariz de Adrian Brody, veneno, humo, perros asesinos alien, lógica delirante, choke points que no chokean, Machete himself, ametralladoras, duelos con espadas sacados de un animé, personajes sin diálogo, cargadores de munición infinitos, explosiones, rayos, decapitaciones, sangre verde fosforecente, gente que explota, más de un plot twist predecible y un final chongo.

No esperen: Originalidad. Suspenso. Amistad humano-extraterrestre.

Resumen en una línea: como Predator, pero berreta.

1 bomba(s) no tirada(s):

Eufrasio dijo...

Interesante. Tenía pocas ganas de verla. Se me fueron.
Aprovecho esta oportunidad para decir que Predator 2 es una de las mejores películas de todos los tiempos. Y el que no esté de acuerdo no sabe nada de nada.

 
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