jueves, 26 de febrero de 2009

Estamos perdiendo los códigos

El domingo 15 de febrero PLUNA lanzo una campaña publicitaria orquestada por Leadgate, donde se podía ver una foto del senador del MPP y precandidato a la presidencia José Mujica. En este aviso estaba la imagen de Mujica y un globo de dialogo, como los de los comics, donde Mujica dice: “Con las tarifas doradas le pegaron. Ahora puedo volar a Buenos Aires por 65 dólares ida y vuelta”.

El aviso del infierno


Esto generó reacciones de todos los sectores. Desde las filas del oficialismo se llamo al acto “insolente” y desde la oposición se sugirió que Mujica pudo haber ofrecido su imagen para la campaña, y en caso de no ser así, que eso debía quedar demostrado mediante la toma de acciones legales contra la empresa.

¿Leadgate realmente pensó que podía poner la cara de un senador sin pedir permiso con el pretexto de que “como somos socios del gobierno podemos usar a los miembros del mismo en una campaña”? ¿Leadgate se come los mocos a baldes? ¿Es en serio esto? Para responder estas preguntas es que entrevistamos a Pedro Guerrero Alarcón, el cerebro detrás de esta campaña publicitaria.

"Soy el Philip Kotler uruguayo"

La campaña lanzada por ustedes, la que tiene la imagen del senador Mujica, ha desatado criticas en toda la sociedad uruguaya, así como en el oficialismo y en la oposición. ¿Cómo se explica que ustedes no hayan previsto las reacciones de la clase política y de la opinión publica?

Es una buena pregunta, y permítame decirle que lo voy a sorprender. Las reacciones fueron previstas y la reacción obtenida era exactamente lo que estábamos buscando con la campaña.

Usted esta diciendo entonces que lo que ustedes buscaban era generar impacto a cualquier costo, aunque este viniera por el lado del shock, para así generar publicidad favorable para PLUNA ¿Es correcto?

No, no estoy diciendo eso. Nosotros buscábamos generar un impacto negativo, que fue el que exactamente se genero, con el objetivo de generar publicidad que repercutiera negativamente para PLUNA. En pocas palabras, el objetivo de la campaña es que la gente odie a PLUNA.

La pieza ataca dos frentes distintos y ahí esta su brillantez. Por un lado, los fanáticos del Pepe nos van a odiar por usar su figura con una falsedad absoluta, sin que diga que alguien no sea nabo o sin contradecirse. Al fanático de Mujica le gusta eso, lo impredecible de su comportamiento, así que nos pasa a odiar. Y el resto de la opinión pública nos odia por trivializar el uso de un político de esa forma. Win-win.

¿Ustedes están buscando que los odien? ¿Cómo puede ser eso bueno para una empresa?

No puede. Desde hace un tiempo que nos venimos dando cuenta que la relación con el estado y con el ciudadano uruguayo en general es muy mala. Nos agarraron bronca porque compramos aviones para los cuales para conseguir repuestos prácticamente hay que hacer una operación comando en la jungla colombiana. Perdimos la simpatía del inmigrante cuando cancelamos los vuelos a Madrid. Y al Negro Rada también lo perdimos ahí, tenia la concesión para que “Mi País” fuera lo único que se escuchaba en el vuelo. Y finalmente por alguna razón nos agarraron bronca por no dar explicaciones al tomar estas decisiones, algo natural cuando uno conduce su empresa.

Hemos llegado a la conclusión de que esta mala prensa que tenemos es insalvable. No hay forma de que la gente nos respete y nos empiece a querer. Si López Mena mañana abre su aerolínea nos vamos a pique. Es por eso que hemos resuelto que nos queremos ir en una llamarada de gloria, queremos que la gente nos odie tanto que no se tome un solo vuelo nuestro más, para así poder cerrar la aerolínea y luego poder decir que el proyecto no triunfo porque en este país se le cortan las alas a los jóvenes, porque no hay oportunidades, etc.

¿Qué ventajas le ven a esta salida? ¿No es más fácil tratar de venderle su parte de PLUNA a un tercero o simplemente cerrarla?

No, claro que no es lo mismo. ¿Usted se acuerda de lo que le pasó a Pasarella? El tipo cuando vio que la selección se venía abajo invento una excusa y se esfumó. ¿Y como lo recuerdan ahora? Como una verdadera víbora. Como un cobarde sin honor. No queremos que nos pase lo mismo. Queremos que cuando el odio que nos tienen ahora se pase, con los años, la gente piense “bueno, pero por lo menos la pelearon hasta el final”. Así que como puede ver, es un tema de imagen pública, más que nada.

Esto además tiene otra ventaja. No se olvide que estamos en año electoral. Es inevitable que cuando llegue el momento se va a hablar, PLUNA si, PLUNA no, y nosotros no estamos para la politiquería. No estamos para esas cosas poco serias. Estamos para sacar un país adelante. Por eso, preferimos dar un paso al costado.

¿Entonces ustedes están jugados a una estrategia de perder todo con la esperanza de que la sociedad recuerde eso con orgullo? Discúlpeme pero parece disparatado...

Bueno, no se porque le extraña tanto. Ya ha pasado otras veces. Mire a la Onda, a Calnú, a pollos Moro. La gente recuerda esas empresas con cariño. Esta es la segunda vez que se intenta fundir una empresa como una estrategia de marketing. El primer caso es el de Grapamiel con el flaco de “y pensar que me habían dicho”. Y buen resultado les dio, todos hablan de ellos y se ríen con cariño en los asados. Ese flaco es querido por la gente. Estamos escribiendo libros de marketing con estas acciones.

Y no estamos jugados solo a eso. Ahora que volvieron las lluvias es un excelente momento para volver a dedicarse a la lechería así que tenemos planeado volver a ese rubro que es el que más conocemos. ¿Para que andar chapuceando con otros negocios de los cuales no sabemos nada, no? (Se ríe)

Y hay otra posibilidad más. No descartamos que al fundirnos el estado nos rescate y nos de un vagón de guita para que nos quedemos. Mientras, nos patinamos lo que tenemos ahora. Tampoco seria la primera vez que pasa.

¿Usted alguna vez ha estado en un trío?

No voy a contestar preguntas sobre mi vida privada.

¿Tienen intenciones de continuar la campaña? ¿Cuáles serían los próximos pasos?

Tenemos pensado crear un grupo de Facebook, que se llame “Extraditar a los que hicieron el reclame del Pepe”. A la gente le encantan esos grupos de odiar a otros y de extraditar gente así que seguro se prende. Y la segunda idea que tenemos es comenzar con una promoción de “Los vuelos del Pepe”. Vuelos muy baratos a Buenos Aires, con 15 tapas de ‘Mío’ compras un pasaje. Son en unos ‘Hércules’ que le compramos al ejercito por chirolas, de esos que se les vuela el techo cuando estas aterrizando. Tenemos pensado pegar un par de buenos sustos con esos. (Se ríe).

También teníamos unas piezas similares con figuras antiguas de los otros partidos. Se trata de una promoción para jubilados, así que no podemos poner a tipos jóvenes como Marcos Carámbula. Mi equipo me trajo entonces una pieza igual a la de Mujica, pero con Wilson. Eso me pareció una falta de sensibilidad total, el poner una persona fallecida, y la descarté. Hay gente que no respeta nada. Estamos perdiendo los códigos.

1 bomba(s) no tirada(s):

Santiago Aguiar dijo...

Gran entrevista! La pelea 1 a 1 con Ming.

 
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